Presentación Analogías

¡Hola chicos! gracias por estar aquí.

Me presento, mi nombre es Ana Gloria Bedolla Miranda. Les platico un poco de mi.

Desde pequeña me gustaban las clases de español, la maestra después de enseñarnos el tema del día, nos ponía ejercicios para repasar lo aprendido, como por ejemplo, a  identificar en las oraciones los elementos gramaticales: el sujeto y el predicado, el  núcleo del sujeto (sustantivo), el núcleo del predicado (verbo). 

Conforme avanzaba en grado nos enseñaban mas cosas de nuestra lengua materna, los adjetivos calificativos, los adverbios, los tiempos verbales, conjugarlos adecuadamente, el lexema y gramema de las palabras, etc.. Disfrutaba subrayar y circular las palabras para identificar lo que la maestra nos solicitaba, fuera el objeto directo e indirecto en las oraciones, el objeto circunstancial o las preposiciones, todo eso me llamaba mucho la atención, seguramente porque tenía esa facilidad, y es que ahora 40 años después aún lo recuerdo con agrado. 

Este pequeño recordatorio de primaria fue para decirles que hace poco descubrí que me encanta escribir, por lo que de antemano les agradezco por seguirme para compartir con ustedes las cosas que amo y me apasionan. 

Espero que  les sea útil todo lo que yo escriba en este blogg. El título lo seleccioné por que en ocasiones las situaciones de la vida son complejas de entender y las analogías o semejanzas entre cosas distintas me han ayudado justamente a comprender conceptos o ver las cosas desde otro punto de vista.

Considero que usadas en el momento adecuado son suficientes  para comprender o interpretar  el mensaje que se nos quiere transmitir, pues nos da una imagen visual para reforzar dicho mensaje generando a mejorar la comunicación y lograr la empatía tan necesaria en nuestra sociedad.

Les pongo un ejemplo:

Nuestra vida se compara a un árbol, donde las raíces son nuestros valores que sustentan y robustecen al tronco, nutriendo las ramas y hojas, las que aseguran el crecimiento de bellas flores y ricos frutos.

¿Qué les parece esta analogía? ¿Como son los frutos de su árbol?

Los dejo por ahora con esta reflexión y quedo atenta a sus comentarios. 

¡Hasta pronto! Con amor,

Ana Gloria.

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